Cirugía Corporal

Gluteoplastia


Aumento de glúteos



Es ésta una cirugía en alza en nuestro medio, pues parece que el foco ya no sea tanto el pecho como ahora también nuestros glúteos. El aumento o realce de los glúteos puede plantearse de diferentes formas, en función del cuerpo de la paciente o el paciente y también según el resultado buscado. Así, podemos mejorar la forma de los glúteos mediante una liposucción de las áreas circundantes, aún mejor si hacemos una lipoestructura o aumento con injertos de grasa, o bien optar por los implantes glúteos. Veamos estas posibilidades:
1.- GLUTEOPLASTIA CON INJERTOS DE GRASA AUTÓLOGA

También llamada “S-curve buttock lift” o lifting de glúteos en S. No se utilizan implantes sino nuestra propia grasa. Es ésta una de las técnicas más utilizadas en mi consulta, y nos gusta mucho porque hacemos dos cirugías en una: por una parte hacemos una liposucción en las áreas circundantes al glúteo para definir mejor su forma, así es imprescindible una liposucción (incluso agresiva) en región lumbar y sacra, así como en trocánteres y área inferior del glúteo. Se hace asimismo liposucción en aquellas áreas corporales que puedan verse beneficiadas de reducir los depósitos grasos, como el abdomen, costados, muslos… siguiendo los cánones de estética en cada persona. Esta grasa se aspira con unas cánulas especiales, más finas y con una presión de aspiración más baja, siendo por tanto mucho más lenta que una liposucción normal donde no pretendamos reutilizar la grasa. A continuación la grasa se procesa para lavarla y purificarla, y así prepararla para infiltrarla, con mucha minuciosidad y con unas cánulas muy finas, en los glúteos. Antes de la cirugía se habrá hablado con el/la paciente el volumen que deseamos infiltrar o conseguir, así como diseñado qué áreas queremos realzar en el glúteo. La grasa se infiltra en planos profundos (intramuscular) y superficiales.

Es habitual una inflamación importante aunque el postoperatorio no resultará doloroso, nunca más que una liposucción normal. La cirugía se realiza en medio hospitalario, bajo anestesia general o epidural (son muchas las áreas a tratar si queremos ver resultados, luego es improbable que se pueda realizar bajo anestesia local), y su duración es el doble que una liposucción estándar, así que es fácil que superemos las tres horas, todo depende del número de zonas que deseemos tratar, los cambios de posición en quirófano, etc.

Las dos primeras semanas se le recomendará que no duerma boca arriba (aunque sí puede boca abajo o de lado) y que evite, al sentarse, echarse hacia atrás para no comprimir la grasa injertada. El volumen, como en cualquier caso de lipoestructura o infiltración de grasa, irá disminuyendo (mucho más rápida la bajada de la inflamación las primeras semanas) hasta el definitivo, alrededor de los 3-4 meses. En este plazo se habrá estabilizado el porcentaje de grasa que habrá sobrevivido (recuerden que son injertos, tejidos vivos, no un material inerte), que se mantendrá en el tiempo y evolucionará con sus cambios de peso y de su cuerpo.

Esta técnica estará indicada en pacientes que deseen un aumento de sus glúteos sin recurrir a ningún implante o prótesis, siempre que dispongan de grasa suficiente en su cuerpo. No se puede conseguir en pacientes delgados, con poca grasa corporal, necesitamos buenos o suficientes depósitos de grasa en otras partes del cuerpo, y siempre dependerá, por supuesto, del aumento deseado. En personas que deseen un aumento moderado o realce de los glúteos puede ser suficiente esta técnica aunque no tengan mucha grasa en otras partes del cuerpo, pero algo suficiente sí deben tener, por ejemplo en abdomen, cartucheras o cara interna de los muslos, si son muy delgados es imposible. Por el contrario, en pacientes que deseen un aumento importante, a menos que podamos obtener mucha grasa de otras partes (no menos de 1,5 litros), habrá que plantear asociar una prótesis de glúteo.

➤ Gracias al novedoso sistema Body-Jet Lipo, liposucción asistida con agua a presión,  podemos separar mejor los tejidos y las células grasas, evitando dañar los vasos sanguíneos y linfáticos así como las estructuras nerviosas. Entre otras ventajas, la Water-Assisted Liposuction (WAL) utiliza el poder y la fuerza del agua como asistente en la cirugía, reduciendo al mínimo el daño a las células grasas y favoreciendo su posterior transferencia en un lipofilling o lipoestructura. Además, hace que el tiempo en quirófano se reduzca y favorece una recuperación más rápida y menos dolorosa de los pacientes.

Actualmente el sistema Body-Jet Lipo es único en Granada, un tratamiento exclusivo en mi clínica.

Postoperatorio en el lipofilling de glúteos

Recuperación inicial

Es normal sentirse muy dolorida los primeros días, especialmente en la espalda, aunque todas las zonas de liposucción estarán muy inflamadas y con hematomas. Es muy habitual que el primer día salga algo de líquido por las incisiones de la liposucción, este líquido puede estar teñido de rojo si asocia algo de hematoma, como tras cualquier liposucción. Es muy importante aplicar gasas o compresas en las incisiones y mantener la faja apretada. Aunque se sienta dolor podrá andar y moverse en casa, que además es muy conveniente para evitar el riesgo de trombosis en las piernas así como el habitual estreñimiento tras cualquier cirugía. Los primeros días se le prescribirán analgésicos, antibióticos, heparina para evitar el riesgo de la formación de trombos así como hierro y vitaminas. La zona que menos se inflama y que menos duele es, precisamente, el glúteo, dado que la infiltración de los injertos con cánulas muy finas suele provocar muy pocos hematomas y resulta muy poco traumática para los tejidos.
Ya en quirófano se le pondrá una faja especial, muy compresiva en las zonas de liposucción, y casi nada compresiva en las nalgas. Deberá llevar esta faja 6-8 semanas. La faja ayuda a minimizar la inflamación y la formación de hematomas, alivia el dolor y guía y ayuda a la correcta retracción cutánea. La faja no comprime en la zona de los injertos, pues la compresión puede dañarlos.

¿Qué hay que evitar para no dañar los injertos?

No se pueden comprimir los injertos de grasa, pues esto conduciría a su necrosis y así su reabsorción, por más que, en condiciones normales, se calcula que se puede reabsorber un 40% de la grasa injertada. La compresión afecta la circulación sanguínea y esto determinaría la destrucción de la grasa infiltrada. Si no se hace un buen postoperatorio la tasa de reabsorción será, pues, aún mayor…
Prohibido, entonces, dormir boca arriba, sentarse apoyándose sobre los glúteos, recostarse hacia atrás en un sillón, la ropa apretada, los deportes que supongan acción de los miembros inferiores… Estas medidas son imprescindibles al menos las primeras 4 semanas, aunque lo ideal es seguirlas aún otras 4 semanas más, es decir, dos meses, periodo en el que se calcula que ya se habrán integrado y revascularizado estos injertos. Se puede dormir de lado sin problema, y para sentarse se recomienda usar un cojín bajo las piernas a fin de evitar el apoyo en glúteos. Las 2-3 primeras semanas hay que ser muy estrictos y sentarse sólo lo imprescindible. Las siguientes semanas se podrás sentar pero siempre sobre el cojín y evitando que sea mucho tiempo.

Se le permite caminar y estar de pie, pero es imprescindible evitar actividades deportivas de impacto, durante 2 meses. Tras unas 4 semanas sí podría hacer largas caminatas, pero aún no deportes más intensos, para los que debe esperar los 2 meses tras la cirugía. No obstante, por más que a los 2 meses puedan haberse estabilizado los injertos, es prudente evitar aún un poco más tiempo actividades o entrenamientos que quemen muchas calorías, como el crossfit o el running.
Recordad que es crucial seguir estas pautas en vuestro postoperatorio si queremos el mejor resultado posible en esta cirugía.

Para mas información sobre el tema ose recomiendo leer el Post: BRAZILIAN BUTT LIFT, ¿CÓMO ES SU RECUPERACIÓN?

Caso clínico 1: Aumento de glúteos con grasa asociado a liposucción de abdomen, espalda crestas ilíacas y sacro.

Caso clínico 2: Liposucción de abdomen, crestas ilíacas y región lumbosacra más injertos de grasa en glúteos.

2.- IMPLANTES GLÚTEOS.

Actualmente disponemos de implantes específicos para glúteos, fabricados con un gel de silicona hipercohesivo, casi un bloque de silicona en algunos modelos. Al igual que en los implantes mamarios, existen implantes redondos, con diferentes proyecciones, y anatómicos, a fin de permitir al cirujano adaptarse a las diferentes formas del glúteo y de la pelvis.

Esta cirugía siempre se hará en hospital, de nuevo bajo anestesia epidural o general, y tiene una duración de unas dos horas, pudiendo alargarse si se asocia liposucción en regiones adyacentes como área lumbosacra o crestas ilíacas, imprescindible para definir aún mejor los glúteos. Es muy frecuente (e ideal) realizar también una infiltración de grasa o lipoestructura de esta grasa obtenida en la vecindad de los implantes, especialmente en regiones laterales del glúteo, consiguiendo así un aspecto más redondeado del mismo. La planificación en consulta junto al paciente es fundamental, para así lograr el resultado más bonito posible. Por supuesto, el volumen del implante dependerá, sobre todo, de las dimensiones o anatomía de la región glútea del paciente, así que de nuevo es cuestión de medir.

La vía de abordaje es una incisión, única, en el línea media, como una continuación del pliegue interglúteo, sobre el sacro, de una extensión de 7-8 cm, a unos 4 cm por encima del orificio anal. Desde allí se abordan ambos lados y se hace el bolsillo para albergar los implantes, que puede ser en un plano intramuscular, en el espesor del músculo glúteo mayor (en nuestra clínica realizamos esta técnica) o en un plano entre los glúteos mayor y medio.

El postoperatorio es más pesado y doloroso que cuando sólo utilizamos grasa. Las indicaciones de reposo son más exigentes, así como las de una muy rigurosa higiene para evitar infecciones. Se permite la deambulación normal (antes limitada a cortos paseos en casa) a partir de las dos semanas y abstenerse de deporte unos dos meses. Estos pacientes deben recordar que no podrán realizarles en el futuro inyecciones intramusculares en glúteo (pero puede ser una intramuscular en el brazo, no hay problema), si portan implantes, no así si sólo se les puso grasa, en cuyo caso no habría problema tras unos meses.

Deseo recordar que optar por una o otra técnica no siempre es electivo, quiero decir que en pacientes que soliciten un aumento de glúteos, si están delgados no es una opción la grasa (es imposible si no tienen depósitos suficientes, no se les notará nada), o si deseen un aumento evidente si sus depósitos son moderados. En realidad, para aquellas personas que quieran algo en verdad muy marcado (al estilo de algunas celebrities) habría que optar por asociar grasa e implantes, en cambio si tienen bastante grasa corporal sí que se lograría un magnífico resultado sólo con grasa. Como pueden ver, estas cirugías de remodelación glútea remodelan, de paso, abdomen, caderas, muslos, cintura, por ello resultan tan espectaculares pues es todo el cuerpo lo que se viene a definir.

Caso clínico 1 y 2: aumento de glúteos con liposucción de cintura, costados y espalda  con prótesis en plano intramuscular, asociando también injertos de grasa en partes laterales de las nalgas.

 

gluteoplastia con implantes

Caso 1: Gluteoplastia con implantes

intervención quirúrgica de aumento de gluteos con implantes

Caso 2: Intervención quirúrgica de aumento de gluteos con grasa

¿Quieres saber más? Consulta los siguientes enlaces que te recomiendo en mi blog.

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