Cirugía Corporal

Lifting Crural


Corrige el exceso de piel y grasa en la parte interna de los muslos


Imagen: Edward -Steichen

Imagen: Edward Steichen


La cirugía de lifting crural va dirigida a pacientes que desean corregir el exceso de piel y grasa en la parte interna de los muslos, es decir, que asocian al acúmulo de grasa un grado moderado a importante de flaccidez, lo que no es nada anormal dado que esta área corporal suele tener una piel atrófica o de mala calidad.

Los pacientes suelen ser personas que han tenido importantes cambios de peso, muy típico o casi imprescindible tras cirugías bariátricas, o bien (aquí casi siempre mujeres) personas que acumulan grasa en esta área de forma selectiva y que asocian una piel poco elástica o de mala calidad. Es decir, los casos van desde pacientes con importantes acúmulos de grasa en muslos cuya mala calidad cutánea contraindica o descarta una simple liposucción, a personas que, aunque no tengan actualmente mucha grasa, sí la tuvieron en el pasado y ahora sólo presentan una flaccidez muy importante con exceso de piel a modo de bolsas en la parte interna de sus muslos.

Es muy importante valorar, en la consulta, hasta qué punto la calidad o elasticidad de la piel pueda hacer conveniente realizar sólo una liposucción, o cuándo sobra tanta piel o es tan mala que no se va a retraer tras una liposucción, quedando entonces un resultado pobre o incluso malo. Es decir, sólo quedará bien con lipo si hay buena calidad cutánea, y esto no es lo habitual en esta zona. En los otros casos, se valorará si se acepta un resultado pobre a moderado (si se hace sólo liposucción) o si deseamos definir y corregir esa flaccidez, para lo que habrá que plantear un lifting crural. O no hacer nada si el paciente rechaza las cicatrices.

Imagen: zoltan glass. lifting crural

Imagen: zoltan glass


Tradicionalmente las cicatrices del lifting de cara interna del muslo se localizaban siempre en el pliegue inguinocrural, desde el pliegue de la ingle, siguiendo hasta el pliegue subglúteo. Pero esto está cambiando, de forma que otras veces las cicatrices se localizarán en la parte interna del muslo, a modo de cicatriz vertical, llegando hasta la mitad del muslo o incluso hasta la rodilla, si el exceso de piel así lo condicionan. Es decir, las cicatrices van a depender del exceso de piel y su localización. Esto lo simularemos en consulta mirando en qué forma se corrige mejor, si traccionando hacia arriba o pellizcando una elipse en la parte interna, es fácil verlo.

Aunque todo esto se discutirá tranquilamente en la consulta, vemos que ambas posibilidades tienen sus ventajas e inconvenientes. Así, la cicatriz situada sólo en el pliegue puede parecer en principio menos visible, pero sólo si no está tensa o no desciende en el muslo (que pasa con cierta frecuencia), y además puede tener más riesgo de infecciones y dehiscencias, así como de tracción de los labios mayores y menores, por ello hay que planificarla muy bien y realizarla sólo cuando, sin aplicar una tensión excesiva, pensamos que va a corregir adecuadamente la flaccidez del muslo. En cuanto a la cicatriz vertical, sí que es más visible, sobre todo el primer año, pero no tendremos problema de retracción de genitales externos ni de infección, y además en gran parte de los casos es esta técnica de excisión vertical la que mejor corrige el problema de los muslos.

Lifting crural

La cirugía se realiza siempre en hospital, bajo anestesia epidural o general, y es habitual asociar la liposucción en muslos, como paso previo en la misma cirugía. El marcado del paciente se hace de pie y tumbados en la camilla, en el antequirófano, aunque durante la cirugía se harán correcciones. La duración suele ser 2,5-3 horas, y es conveniente el ingreso en clínica unas 24 horas.

El postoperatorio no resulta doloroso pero sí es imprescindible seguir unas pautas estrictas de reposo e higiene. Las dos primeras semanas sólo andará paseos cortos en casa, evitando permanecer sentado salvo lo imprescindible, siendo mejor estar tumbados o recostados, para evitar cualquier tensión en la cicatriz. Cuando se ha realizado la técnica de cicatriz en el pliegue inguinocrural es del todo imperativa la higiene rigurosa de la cicatriz, debiendo lavarse y poner betadine o la crema antibiótica que se le prescriba cada vez que vaya al baño, para evitar la contaminación de la herida, situada al lado de una zona siempre contaminada.

Se recomienda el uso de una prenda de presoterapia o medias de compresión durante cerca de un mes, así como la realización de drenajes linfáticos.

Puede retomar la actividad normal tras 3-4 semanas, aunque la práctica deportiva deberá postponerla un poco más, variando según cada caso en concreto.

No acuda a la consulta con prejuicios respecto al tipo de cicatriz, recuerde que dependerá del problema que usted presente y no de sus gustos, y, si la cirugía está bien planificada, le compensará.

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